La arquitectura de La Vista de San Eduardo, por Clemente Durán Ballén

Arquitectura de La Vista de San Eduardo por Clemente Durán Ballén Arquitectos
A la izquierda, Clemente Durán Ballén junto a la maqueta de La Vista. A la derecha, la primera etapa del proyecto, hecha realidad.

En una de las zonas de mayor expansión urbana, está naciendo La Vista de San Eduardo: el nuevo Town Center de Los Ceibos. El arquitecto encargado del proyecto, Clemente Durán Ballén, ha diseñado este nuevo Town Center, para que las personas sientan esa vibra envolvente muy propia de los centros urbanos en ciudades cosmopolitas. Con una propuesta refrescante que integra la naturaleza, este proyecto inmobiliario busca escribir la nueva historia de Los Ceibos.

En Guayaquil se ha explorado muy poco el desarrollo de proyectos de usos mixtos —que cuenten con oficinas, locales y vivienda en un mismo lugar— y La Vista de San Eduardo busca llenar ese vacío en la ciudad. Las personas que trabajen, o residan en este lugar, tendrán la conveniencia de poder cubrir sus necesidades inmediatas — ir al banco, comer, comprar artículos—  con solo dar pocos pasos de distancia.

La vitalidad que ofrecen los centros de las ciudades se debe mucho a que tienen usos mixtos: que tengan residencias, que tengan comercios, que tengan oficinas
Clemente Durán Ballén, el arquitecto detrás de La Vista de San Eduardo

La arquitectura de La Vista de San Eduardo del sitio posee escala humana, lo que le da la sensación a los usuarios de estar inmersos en el centro de una microciudad, caminando a través de soportales y rodeados de árboles. Los soportales son una característica muy propia de la arquitectura del centro de Guayaquil, que protege a los peatones del sol, y hace una experiencia placentera.

Soportales y balcones en La Vista de San Eduardo
El uso de soportales y balcones está inspirado en la arquitectura tradicional del centro de Guayaquil
Un proyecto que se fusiona con la naturaleza

La Vista de San Eduardo cuenta con una ubicación privilegiada, está rodeado por dos bosques protegidos: el Cerro Paraíso y La Prosperina. La ventaja de levantar este proyecto en las faldas de los cerros, es el microclima que le otorgan: brisas refrescantes a lo largo del año.

Bosque protector Cerro Paraíso en invierno
El bosque protector Cerro Paraíso es uno de los pulmones de Guayaquil.

Para Clemente, que vivió gran parte de su vida en el Bim Bam Bum – una ciudadela asentada en el Cerro Paraíso, era importante que las personas sientan ese ambiente único y especial que difícilmente se encuentra en otras partes de la ciudad: el cantar de las aves, el rugir del viento junto con las ramas de los árboles, románticos atardeceres y respirar el aire más fresco. El arquitecto consideró privilegiar la vista hacia los cerros, ubicando edificios que miren hacia ellos.

En la primera etapa, se han plantado a través de la vías, olivos negros. En etapas futuras, están contemplado desarrollar parques recreacionales, y vías pobladas con distintos tipos de árbol.

Parque de La Vista de San Eduardo
Propuesta para una de las áreas verdes de La Vista de San Eduardo.
Primera etapa: oficinas y locales comerciales

Imagina caminar por calles llenas de árboles, y con vista a locales comerciales y restaurantes. Un lugar donde puedas sentarte a tomar un café, y sentirte acogido por el buen ambiente de ver a gente disfrutar mientras camina o cena un plato delicioso con amigos.

La Vista de San Eduardo estará en continuo desarrollo. Su primera fase cuenta con el Edificio 100A y 100B: un área comercial y de oficinas. Entre ambas edificaciones, hay un total de más de cien oficinas y locales comerciales. En el futuro se construirán tres edificios más para oficinas y locales comerciales, una torre de parqueo, parques recreacionales, un área residencial, y espacios recreativos.

Primera etapa de La Vista de San Eduardo
Detalle de la primera etapa de La Vista de San Eduardo

El edificio 100A es una torre de oficinas de 9 pisos, que tendrá vista hacia la naturaleza de los cerros e interiores del proyecto. El último piso será utilizado como rooftop, donde estarán las salas de sesiones y de eventos. Servirá además como símbolo de identidad, pues por su altura, es fácilmente reconocible desde la carretera. Por tener un uso de oficinas, Clemente aplicó un estilo moderno que le otorga la sobriedad que un espacio corporativo requiere.

El Edificio 100B, también tiene oficinas y locales comerciales, sin embargo utiliza materiales diferentes como el ladrillo, y piedra. Las personas podrán acceder a sus oficinas, directamente, a través de ascensor.

Estas edificaciones lucen completamente diferentes. El primero es una torre, que apunta hacia el cielo, completamente blanca blanca y ovalada. El segundo es rectangular y luce tonos terracota. Al contar con diseños distintos, se crea una suerte de ambiente urbano,  similar a los centros de las ciudades.

Contraste entre los materiales utilizados en los edificios 100A y 100B
Se marcó un contraste entre los edificios 100A y 100B para recrear la diversidad de fachadas que se ven en una ciudad.
Próximo desarrollo: Sector residencial

Los edificios de departamentos estarán ubicados cerca del cerro, al final del proyecto. Serán, tentativamente, cinco torres con departamentos de dos y tres habitaciones. Habrá una zona para juegos infantiles, un club con gimnasio, piscina y dos canchas deportivas.

Lo más atractivo de vivir en los departamentos en La Vista de San Eduardo, será la conveniencia de tener todo cerca, a pasos de distancia. Las personas que vivan aquí, podrán fácilmente caminar hasta el banco, restaurantes, consultorios médicos y más. Sus habitantes gozarán de la experiencia de poder caminar y gozar de todo lo que ofrece una gran ciudad, sin tener que recurrir a la movilización en auto para suplir necesidades inmediatas. Además disfrutarán de la vista con un paisaje que no hay en otro lugar de la ciudad, la naturaleza que habita en los cerros.